Ponce Health Sciences University–St. Louis Medical Students Lead Research-Informed Teddy Bear Project to Build Early Healthcare Confidence

PHSU MD Teddy Bear project

St. Louis, MO — Medical students from Ponce Health Sciences University–St. Louis partnered with the Urban League of Metropolitan St. Louis’ Head Start program to deliver the Teddy Bear Project, a hands-on, research-informed experience designed to help young children feel more comfortable with healthcare while strengthening medical students’ patient-care and communication skills. 

The project engaged children ages 3 to 5 in guided pretend medical play, an approach supported by peer-reviewed research as an effective way to reduce healthcare-related anxiety and improve early health understanding. Rather than observing demonstrations, children were encouraged to actively participate and take ownership of the experience. 

“Early childhood experiences strongly shape how individuals perceive healthcare later in life. This program helps remove barriers to understanding healthcare while planting early seeds of trust, confidence, and self-advocacy,” said Chiedozie I. A. Waturuocha, MBBCh, MD, FWACP (Pediatrics), MS, PhD, Associate Professor, Assistant Course Director for Introduction to Clinical Skills and Pathophysiology, and Pediatrics Infectious Disease Professor at Ponce Health Sciences University–St. Louis. 

A Hands-On Learning Experience for Young Children 

During the event, children were provided teddy bears to keep and, with guidance from PHSU–STL medical students, practiced caring for their own “patients” in a simulated healthcare setting. Medical students worked with small groups using hands-on activity kits that allowed children to explore medical tools and concepts in a playful, non-threatening environment. 

Children practiced eye inspections and simple vision checks, explored reflexes, vibration, and hearing, listened to heart and lung sounds using stethoscopes, and wrapped paper towels as casts and bandages to simulate injury care. The experience intentionally placed children in the role of the caregiver, helping transform unfamiliar medical concepts into confidence-building activities. 

Grounded in Research on Pretend Medical Play 

The Teddy Bear Project is grounded in a growing body of research demonstrating the effectiveness of pretend medical play in pediatric health education. A systematic review published in BMJ Open found that Teddy Bear Hospital–style programs are commonly associated with lower anxiety levels, improved healthcare knowledge, and more positive emotional responses to medical environments among preschool and early elementary-age children.*

Additional research published in The BMJ highlights that these experiences also benefit medical students by strengthening age-appropriate communication, empathy, teamwork, and patient-centered care through experiential learning. 

Dual Impact of Child Advocacy and Medical Education 

Early exposure to healthcare environments plays an important role in shaping children’s long-term perceptions of medical care. Research indicates that negative early encounters may contribute to lasting healthcare anxiety, while positive, educational experiences help normalize routine care and foster trust in healthcare professionals. 

“I hope they walk away inspired to dream big. When I was young, I didn’t have opportunities like this with doctors coming to my school and being present,” said Georges M Ambroise, M3. “Being here today is one of the greatest moments of my life because I get to inspire them.” 

For medical students, the Teddy Bear Project provided meaningful practice in observation, communication, and patient education, while requiring them to translate clinical concepts into language and activities appropriate for very young children. This type of community-based experiential learning reinforces ethical responsibility, empathy, and service. 

Strengthening Community Partnerships Through Prevention 

Through its partnership with the Urban League’s Head Start program, PHSU–STL advanced its commitment to community-centered medical education and preventive health advocacy, particularly for families who may face barriers to healthcare access. 

“Having the medical students come in and use the teddy bear to show young children what to expect at the doctor’s office helps reduce fear in an age-appropriate way,” said Shantana Payne, MEd Lead Center Coordinator for Urban League of Metropolitan St. Louis’ Head Start. “Head Start serves low-income families from six weeks to age five, and this partnership is incredibly valuable. When we ask children what they want to be when they grow up, these experiences inspire them — many begin to see themselves in healthcare.” 

Internationally, Teddy Bear Hospital–style initiatives have been recognized as effective public-health education tools, and the Teddy Bear Project builds upon this evidence-based model while tailoring the experience to local community needs. 

The Teddy Bear Project reflects PHSU–STL’s mission to prepare compassionate, ethical physicians through innovative, research-informed education that extends beyond the classroom, supporting both the development of future physicians and the long-term well-being of the communities they serve. 

Estudiantes de medicina de Ponce Health Sciences University–St. Louis se asociaron con el programa Head Start de Urban League of Metropolitan St. Louis para llevar a cabo el Teddy Bear Project, una experiencia práctica basada en la investigación diseñada para ayudar a los niños pequeños a sentirse más cómodos con la atención médica mientras fortalece las habilidades de comunicación y cuidado del paciente en los estudiantes de medicina.

El proyecto involucró a niños de 3 a 5 años en juegos médicos simulados guiados, un enfoque respaldado por investigaciones revisadas por pares como una forma eficaz de reducir la ansiedad relacionada con la atención médica y mejorar la comprensión temprana de la salud. En lugar de observar demostraciones, se alentó a los niños a participar activamente y asumir un papel protagónico en la experiencia.

«Las experiencias en la primera infancia influyen profundamente en cómo las personas perciben la atención médica más adelante en la vida. Este programa ayuda a eliminar barreras para comprender la atención médica mientras siembra desde temprano semillas de confianza, seguridad y autodefensa», expresó Chiedozie I. A. Waturuocha, MBBCh, MD, FWACP (Pediatrics), MS, PhD, Profesor Asociado, Subdirector del Curso de Introducción a las Habilidades Clínicas y Fisiopatología, y Profesor de Enfermedades Infecciosas Pediátricas en Ponce Health Sciences University–St. Louis.

Una experiencia práctica de aprendizaje para niños pequeños

Durante el evento, los niños recibieron ositos de peluche para conservar y, con la guía de estudiantes de medicina de PHSU–STL, practicaron cómo cuidar a sus propios “pacientes” en un entorno médico simulado. Los estudiantes trabajaron en grupos pequeños utilizando kits de actividades prácticas que permitieron a los niños explorar herramientas y conceptos médicos en un ambiente lúdico y libre de amenazas.

Los niños practicaron inspecciones oculares y evaluaciones simples de la visión, exploraron reflejos, vibración y audición, escucharon sonidos del corazón y los pulmones con estetoscopios, y utilizaron toallas de papel como yesos y vendajes para simular el cuidado de lesiones. La experiencia colocó intencionalmente a los niños en el rol de cuidadores, ayudando a transformar conceptos médicos desconocidos en actividades que fortalecen la confianza.

Basado en investigaciones sobre el juego médico simulado

El Teddy Bear Project se fundamenta en un creciente cuerpo de investigaciones que demuestra la eficacia del juego médico simulado en la educación pediátrica en salud. Una revisión sistemática publicada en BMJ Open encontró que los programas tipo Teddy Bear Hospital se asocian comúnmente con niveles más bajos de ansiedad, mayor conocimiento sobre la atención médica y respuestas emocionales más positivas hacia los entornos clínicos entre niños en edad preescolar y primaria temprana.*

Investigaciones adicionales publicadas en The BMJ destacan que estas experiencias también benefician a los estudiantes de medicina al fortalecer la comunicación apropiada para la edad, la empatía, el trabajo en equipo y la atención centrada en el paciente mediante el aprendizaje experiencial.

Impacto dual en la defensa de la niñez y la educación médica

La exposición temprana a entornos de atención médica desempeña un papel importante en cómo los niños perciben la medicina a largo plazo. Las investigaciones indican que las experiencias negativas tempranas pueden contribuir a la ansiedad médica persistente, mientras que las experiencias positivas y educativas ayudan a normalizar la atención rutinaria y a fomentar la confianza en los profesionales de la salud.

«Espero que se vayan inspirados a soñar en grande. Cuando yo era pequeño, no tenía oportunidades como esta, con médicos visitando mi escuela y estando presentes», expresó Georges M. Ambroise, M3. «Estar aquí hoy es uno de los mejores momentos de mi vida porque puedo inspirarlos».

Para los estudiantes de medicina, el Teddy Bear Project ofreció una práctica significativa en observación, comunicación y educación del paciente, al requerirles traducir conceptos clínicos en lenguaje y actividades apropiadas para niños muy pequeños. Este tipo de aprendizaje experiencial basado en la comunidad refuerza la responsabilidad ética, la empatía y el servicio.

Fortaleciendo alianzas comunitarias a través de la prevención

A través de su colaboración con el programa Head Start de Urban League, PHSU–STL avanzó su compromiso con una educación médica centrada en la comunidad y la promoción de la salud preventiva, especialmente para familias que pueden enfrentar barreras en el acceso a la atención médica.

«Tener a los estudiantes de medicina utilizando ositos de peluche para mostrar a los niños qué esperar en la consulta médica ayuda a reducir el miedo de una manera apropiada para su edad», dijo Shantana Payne, MEd, Lead Center Coordinator de Head Start de Urban League of Metropolitan St. Louis. «Head Start sirve a familias de bajos ingresos desde las seis semanas hasta los cinco años, y esta colaboración es sumamente valiosa. Cuando preguntamos a los niños qué quieren ser cuando crezcan, estas experiencias los inspiran; muchos comienzan a verse a sí mismos en el campo de la salud».

A nivel internacional, las iniciativas tipo Teddy Bear Hospital han sido reconocidas como herramientas efectivas de educación en salud pública, y el Teddy Bear Project se basa en este modelo respaldado por evidencia mientras adapta la experiencia a las necesidades de la comunidad local.

El Teddy Bear Project refleja la misión de PHSU–STL de preparar médicos compasivos y éticos a través de una educación innovadora basada en la investigación que va más allá del aula, apoyando tanto el desarrollo de futuros médicos como el bienestar a largo plazo de las comunidades a las que sirven.

 

Last Updated 3/23/26